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domingo, 24 de junio de 2012

¿Bailamos?

No fue a primera vista. Creo que tardé dos segundos en enamorarme. El tiempo que tardaste en sonreír.
Yo te amaba, vos me querías. A mi me alcanzaba, que se yo.
Al poco tiempo eramos todo, teníamos casa con ventana, tres nenes y muchos juguetes. Pero ¿a quién queríamos engañar? Tus viejos nunca me quisieron, se la pasaban defenestrándome  y en parte tenían razón. Yo no sabía leer ni escribir. ¿Qué futuro te podía dar?
Dicen que las mujeres maduran antes que los hombres. Es mentira. Eras tan inmadura como yo, tanto así que te fuiste. A pesar que no querías me dejaste, le seguiste la corriente a ellos y no te volví a ver.
Resumí mi vida en una maleta y te fui a buscar. Pero mis pasos eran cortos y no llegué muy lejos. Me encontraron desesperado en una plaza llorando. Me acompañaron a casa.

Ya no me acordaba de tu carita, o eso creía hasta hoy. Pero en verdad te tengo que decir que seguía soñando con tus mirada.

-Hola... ¿Micaela? ¿Te acordás de mi? yo iba a salita verde y vos a la rosa...
-¿Germán? ¿El chico de la corbata?
-Jajaja, si. El mismo.

Nada podía expresar lo que sentía por vos. Iba más allá de las palabras que no sabía; era más que los garabatos que te regalé y de las mañanas de hambre que pasé por darte todos mis chocolates.
 Desde el primer momento que me mostraste esos dientitos de leche, al tiempo en que se te hacían los hoyuelos en los cachetes... supe lo que quería. Aunque en ese momento no tuve más reacción que besarte y salir corriendo. Rojo como un tomate.

-... que locura! Por eso volví al barrio y por el momento no tengo planes de irme.
~Still feels like our first night together~
-Uy, amo esa canción...
 ~Feels like the first kiss~
-Yo también... ¿Bailamos?


jueves, 10 de mayo de 2012

Oxímoron


Una vez más esta postura me mata. Me corroe, me incinera. Salgo de adentro mío y no te encuentro en donde estabas hace un segundo nada más. Me invento un cuento que no es cierto, por lo menos lo intento. Pero cuesta creerlo ¿Cuánto tendrá de verdad esta mentira?  Fijate que el tiempo pasa más rápido de mi lado que del tuyo. Tus fantasías siempre fueron lentas. Eso sí, tus parasiempre son horribles.
Me pongo a pensar que después de todo estoy bien. Todo me resulta muy sencillo. Eso es lo que me mata. Extraño las complicaciones.
Lo último que escribiste me resuena en la cabeza, como si lo hubiera escuchado. Imagino tus labios moldeándose, dejando salir las palabras y me tiento a tirarme sobre tus brazos. Se ven tan cómodos.
Dichosos sean los otros. Aquellos que te rodean cuando sentís frío. Ese frío del alma que te escarcha el corazón.
Camino a tu lado endiablado y encantado. Bendito sea el viento. Nunca pude sentir algo más suave que tu pelo acariciándome la mejilla. Bendita la brisa. Tu cabello baila para mí. Bendito el huracán.
No confío en mi memoria, me traiciona. Mezcla sueños con realidad. Lo único eterno es el presente.
Es tarde. Te vas. No querés que te lleve. Solamente te pido que no me hables como a un niño, yo entiendo todo. Tratame como tal. Mi corazón de repuesto te espera en la placita donde solíamos jugar.

Intento escribir canciones, pero me siento y lo que me salen son poemas. Poemas en prosa (Soy el peor :) pero entiendo que este es el primer paso. Todo se transforma.

lunes, 16 de abril de 2012

Paradoja singular

Probando nuevos formatos de entrada llegué a esto:
Y cuando no? Se me ocurrió en la meca de la reflexión: El trabajo. ^_^ espero que les sea de su agrado (?

sábado, 24 de marzo de 2012

El caballo de Califa

Cuentan hombres dignos de fe, pero Allah sabe más y no miente que hubo un califa de la santa ciudad de Bagdad, la paz sea con sus moradores, llamado Al-Mamun.
Este soberano, de la estirpe de los Abbasíes, poseía un hermoso caballo. Tan hermoso, que el jefe de una tribu del desierto, Omah, quiso poseer al animal.

- Me gusta tu caballo, oh benemérito Al-Mamun, rey y sustancia del siglo. Véndemelo, regálamelo.

- No, hermano, por Dios, bendito sea, que no quiero venderlo. No voy a regalarlo. Es como un hijo para mí.

- Te daré, oh señor del tiempo, una caravana de camellos y diez camellas preñadas a cambio del caballo. Me gusta, lo quiero para mí.

- Lamento entristecerte, venerado jeque, pero el animal no tiene precio. No lo daré, ni lo venderé, ni por alianza, ni por amistad…



Y sucedió que el envidioso Omah planeó una treta contra el Califa Al-Mamun. Sabiendo que éste solía pasear con su caballo por la ruta que sale de Bagdad hacia el oriente, Omah se disfrazó de mendigo y se tendió junto al camino.

- ¡Piedad para este pobre mendigo!... ¡Piedad!

- ¿Qué te pasa, amigo? ¿Quién eres? ¿Te han asaltado los ladrones?

- ¡Estoy muy enfermo!... ¡Y nadie se compadece de mí!

- ¡Ven, sube!... Te llevaré a donde te puedan curar...

- Oh, benemérito hermano, estoy tan débil que ni eso puedo... Llevo días aquí postrado y, por Dios, ensalzado sea, no tengo fuerzas ni para levantarme y subir a tu caballo...

El Califa bajó, se acercó al falso mendigo, lo alzó del suelo con cuidado y lo montó en su caballo.


Y cuando iba a montar él en la grupa…Omah se alejó gritando:


- ¡Caíste en la trampa, oh tonto soberano, lugarteniente del Profeta, bendito sea!... ¿No me reconoces?... Soy Omah, a quien no quisiste vender el caballo... ¡Adiós!

- ¡Espera!... ¡Detente!

- ¿Qué quieres ahora?

- Está bien, astuto Omah, beduino experto en engaños, me has robado el caballo... Ahora sólo me queda un pequeño favor que pedirte.

- ¿Qué quieres? ¿De qué se trata?

- Por Dios, bendito sea, una cosa te pido que no podrás negarme. No cuentes a nadie cómo te hiciste con el caballo. ¿Lo prometes?

- ¿Para que no se rían de ti?

- No, no me cuido de las risas de las gentes. Es por otra cosa, oh jeque, orgullo de los beduinos.
Es porque, quizás, algún día, haya un hombre realmente enfermo tendido junto al camino. Si la gente se entera de tu engaño, pasarán de largo y no le prestarán ayuda.