sábado, 19 de mayo de 2012

Y las noches de insomnio violentas me quieren matar

Hay un suceso que cambia la vida de las personas. Me refiero a eso que diferencia a "los niños de los hombres". Depende cada persona, depende cada cultura.
Para mi fue a los diecisiete. Cuando empecé a trabajar. Un trabajo posta. En relación de dependencia, en blanco, con un patrón y muchos compañeros. Estaba sólo. No conocía a nadie.
Después nada fue igual. Seguía yendo a la escuela, claro. Pero tenía una mirada distinta. Veía a los otros chicos preocuparse porque la play no le andaba o porque una chica no le contestaba los mensajes... No lo podía creer. Ya era un hombre, con las responsabilidades y obligaciones que esto implica. Lo otro me parecían pendejadas.
Después vinieron los problemas. También de talla adulta.
*Felicidad plena* [...bache en la historia...] HOY:

Eso fue una introducción, como para que vean lo importante que es para mi.
El tiempo pasó y yo quedé ahí no más. Preso del sistema capitalista, que dignifica y a la vez esclaviza.
Mi hermano a mi edad sólo estudiaba.
Mi papá a mi edad ya era papá.
Yo a mi edad estoy triste.
Lo mismo de siempre, ese dèjá vu infinito. Trabajo de lunes a viernes. Estudio de lunes a viernes. Soy persona sábados, domingos y feriados. El resto de la semana soy de metal.
¿De qué me quejo entonces? tendría que llamarme dichoso. Cuántos quisieran poder trabajar y etcétera...
Hay cosas más valiosas.
Mi familia está dividida, mis afectos lejos, perdidos en el tiempo ¿ De qué me sirve lo que tengo si no lo puedo compartir ?
Y así somos. No nacimos para vivir solos. Necesitamos.
Ahí tengo un problema: ¿Cómo hacerle compañía a alguien que no está? ¿Cómo puedo pretender que alguien me escuche si yo no puedo escuchar? ¿Cómo pedir consuelo desde la frialdad de la ausencia? Y ¿Por qué espero que me soporten si yo no me soporto? Así me lleno de preguntas. Hay una recurrente: ¿En realidad no puedo?

Las palabras esperanzadoras se las debo para cuando me sienta bien. Tengo miedo. Voy a tratar de conciliar el sueño.





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